Actualmente el mundo vive una sumamente compleja recesión. Zimbabwe es un caso aparte que vive una hiperinflación totalmente desbordada combinada con crisis sistémica que lo convierte en un estado fallido.
En este tema deseo exponer algunas reflexiones sobre la crisis mundial, un enfoque hacia México y una propuesta para mitigar los efectos de la crisis.
Primeramente abordaremos el tema de la crisis japonesa, con la finalidad de comprender mejor como el desarrollo tecnológico aún no es garantía suficiente de desarrollo, así como los peligros de las burbujas económicas que distorsionan severamente la economía.
Japón es la segunda economía más grande del mundo. Actualmente se esta contrayendo debido a la fuerte recesión mundial. La tasa de interés es bastante cercana a 0% con la finalidad de reactivar su débil economía. Japón fue líder de crecimiento económico y tecnológico durante la década de los 70 y los 80 hasta que empezó a crecer una burbuja inmobiliaria (sí, como la burbuja inmobiliaria ahora llamada "crisis ninja" en USA).
Durante la década de los 80 fue increíble el éxito que alcanzaron las empresas japonesas, Muchos conocemos los flamantes productos (o el gran proceso de negocio) que han hecho las siguientes empresas, todas japonesas:
Sony, Panasonic, Nintendo, Sega, Hitachi, Mitsubishi, Honda, Toyota, Nissan, Nikon, JVC, Toshiba, Susuki, Isuzu, Sharp, Sanyo, Sanrio, Casio, Alpine, Korg, Minolta, NEC, Pionner, Canon, Seven-eleven, Fujitsu, etc.
Sin embargo, en la década de los 90, Japón vivió su "década pérdida" que consistió en una economía que no crecía. Un puñado de empresas (las arriba mencionadas) hacía que la economía japonesa se mantuviera a flote, sin embargo, la banca japonesa es, por no decirlo menos, mediocre. La expansión del crédito ha sido un completo fracaso, los intentos de debilitar la moneda a fin de mejorar las exportaciones, fueron, intensivos pero con resultados magros, Sin embargo, haber llegado a 4 billones de PIB les permitió que los japoneses, a pesar de vivir en crisis, no pasaran penurias ni pobreza. (cosa contraria a China, que a pesar de tener el crecimiento económico más impresionante, sigue teniendo Favelas donde la gente vive en condiciones casi inhabitables).
Esa crisis japonesa se vio suavizada en el 2000 cuando hubo un poco de crecimiento económico pero la economía eventualmente volvió a caer. Esta vez la tasa de interés rondaba el 0% y hoy en día la tasa de Japón anda por el 0.25% y nada que crece su economía. el ultimo trimestre registro una severa caída, que contabiliza -12% de crecimiento anual. Un panorama, realmente grave. Los precios, bajan día con día. Afortunadamente, repito, no pasaran penurias ni pobreza, como lo hacen los chinos, hindúes y otros. Aún más, Japón, en su preocupación por proteger a sus trabajadores, ha decidido despedir a trabajadores foráneos que son fuerza productiva al interior de Japón, principalmente, brasileños y peruanos. Conviene analizar hasta que punto es bueno adoptar principios proteccionistas en esta etapa de recesión. Otros países por el contrario, instan a absorber mano de obra extranjera en sus empresas como estrategia para abaratar costos, es decir, es una balanza entre preocuparse por tus trabajadores, o preocuparse por tus empresas. Al parecer, Japón está escogiendo el primer camino.
El panorama es complejo, pero, al tener una muy pequeña probadita de lo que ocurre en Japón, debemos dar el giro de regreso a México, incluyendo la "paranoia porcina", tema por abordar en la segunda parte.
martes, 5 de mayo de 2009
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