martes, 10 de junio de 2008

Los momentos del ayer.

Esta mañana he decidido no dormir y recordar los momentos del ayer.Los momentos cuando eramos niños y estabamos rodeados de ese mundo lleno de vida. Eran los 80... la mayoría de los chicos de nuestra generación vivimos en esa epoca nuestra infancia. Así como los noventa fueron el final de nuestra niñez y el inicio de nuestra adolescencia. Ha sido, para muchos, una época buena. No estabamos llenos de prejuicios como los tenemos ahora. No estabamos llenos de preocupaciones por nuestro futuro como ahora.

Si bien los 80 fue una época dificil para una buena parte de la poblacion mexicana (el gradual empobrecimiento, pérdida del poder adquisitivo debida en buena parte a... severas deudas del pasado...) Nos otorgaron una niñez modesta, pero niñez al fin. Algunos compartimos bicicletas, triciclos y más juguetes. Nos entregaron juegos prestados y cuando íbamos creciendo teníamos que prestarlos a un chico más. Era esa la ley.

Había muchas actividades para nosotros, algunos nos tocaba ver Siempre en domingo cada fin de semana. Nos toco parte de la época del Chavo, los caquitos y el chapulín colorado. Nos tocaron las caricaturas de cantinflas por el mundo, Algunos fuimos fans de las películas de Viruta y Capulina. nos tocaron los últimos festivales OTI de la canción. Escuchamos canciones de Crí-Crí. Ver Candy Candy. José Miel, Remi, entre otras de la época. Escuchabamos la radio más seguido, y para bien de nuestra niñez... No teníamos internet. Todo era mas tangible, podíamos tocar y sentir. Los juegos eran más simples, y eran físicos. Jugar a las escondidas, las canicas... era una niñez, inocente. No teníamos celulares. No jugabamos con cámaras. No espiábamos, no pretendíamos. Usabamos más los colores y los lapices, antes que los teclados. Muchos no sabíamos siquiera escribir a máquina. Era más divertido ir al parque. Hoy vamos al parque sin inocencia. Era hermoso ver árboles, un terreno grande y otros padres llevando a sus hijos y jugando con ellos. Era hermoso ver una fuente. Cada amanecer lo podía contemplar desde la ventana de mi habitación. Y era en verdad cálido sentir los rayos del sol sobre mi cara a traves de las nubes y algunos árboles.Causaba más expectación y miedo cuando se iba la luz y tendríamos que esperar un tiempo que era interminable para que regresara. No había tanto calor. Nuestros pensamientos eran más rápidos, imaginabamos más juegos y esperabamos que nuestros padres tuvieran tiempo. El día parecía más largo de lo que es ahora. Ir al jardín de niños, para algunos fue diversión; y para otros sufrimiento. Ayer teníamos pocas razones para llorar pero lo hacíamos. Hoy tenemos muchas razones para llorar, pero tenemos miedo.

Ayer un helado o un caramelo eran suficientes para alejarnos del dolor. Hoy, seguimos comiendo helado y caramelos, sin éxito. Ansiamos que el dolor se aleje.

Viajar a otro lugar era una experiencia sorprendente. Y cuando nos dijeron que el mundo era más grande que nuestra ciudad, no lo creímos. Y cuando hoy sabemos lo grande que es el mundo, sentimos que nuestra alma es tan pequeña y perdemos la esperanza.

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